La versatilidad del linóleo
Uno de los suelos más económicos es el linóleo. En su composición toman parte materias primas regenerativas de origen vegetal como el corcho, la resina o el aceite de linaza, por lo que su uso en la vivienda respeta, no sólo nuestro bolsillo, sino también la naturaleza. Su empleo en interiores es bastante reciente, puesto que tradicionalmente ha sido destinado a los suelos de instalaciones deportivas, de ahí su impresionante resistencia y durabilidad.
Las propiedades del linóleo le colocan por delante de otros tipos de material. En primer lugar, instalar suelos de linóleo es una tarea sencilla y no presenta los inconvenientes de otros pavimentos que requieren una obra más complicada. Por otro lado, la carta de colores y acabados que presenta, nos permitirá escoger aquella tonalidad más acorde con los muebles o la pintura de las paredes, adaptándose a cualquier idea decorativa que tengamos en mente.
Entre otros aspectos, el linóleo destaca por su solidez y firmeza frente a agentes como el fuego o las bacterias. Se trata de un material antiestático y muy resistente de cara al futuro desgaste que deberá soportar. Las peores manchas que nos podamos imaginar, tales como el aceite o algunos tipos de ácido, no lo estropean. Además, su limpieza no requiere de grandes esfuerzos








