Revestimiento con moqueta
La moqueta es un revestimiento clásico para el suelo que se ha ido modernizando. Se han actualizado los métodos de fabricación, se han empezado a utilizar fibras de mejor calidad y se recurre a tratamientos antimanchas o antiestáticos para protegerlas. Antes de comprar un modelo, es recomendable conocer estos aspectos, ya que las propiedades de la moqueta pueden variar mucho según el material y el proceso de fabricación al que se sometan, los hay de muchos tipos. Las confeccionadas con lana son más duraderas y mullidas, mientras que las sintéticas son menos sensibles a la humedad y óptimas para estancias como el baño.
La lana es el material más utilizado para la fabricación de moquetas. Los modelos confeccionados de este material se caracterizan por ser más cálidos e impedir que se forme electricidad estática. Además, tienen la ventaja que con el paso del tiempo, sus fibras no se aplastan y resisten mejor que otros materiales abrasivos. Por otro lado, tenemos las moquetas sintéticas compuestas por poliamida, una de las fibras utilizadas para su elaboración, ya que es muy resistente al desgaste mecánico y son también blandas.
La calidad del revestimiento puede ser diversa en función del número de puntos tejidos por cada centímetro cuadrado de moqueta. Normalmente, las fibras se comprimen y se unen por la acción de agujas incisivas, esta técnica se denomina confección por puncionado. Otra opción son los revestimientos formados con polipropileno, ya que son muy resistentes y adecuados para zonas de mucho tránsito, especialmente para pasillos y vestíbulos.








