Cómo cuidar un suelo de parquet / tarima flotante
Tener un suelo de parquet (o una tarima flotante) da mucha prestancia a una casa o a una habitación. Además, con ciertas maderas se consigue una calidez que no se consigue con ningún tipo de enlozado. Pero incluso usando las mejores maderas, el suelo puede verse sometido a un desgaste diario provocado por zapatos, uñas de perro, ruedas de una silla de despacho, salpicaduras de algún químico de limpieza… En definitiva, hay que saber cuidar ese suelo dmadera para evitar que pierda su prestancia del primer día. Aquí unos pequeños consejos sobre cómo hacerlo.
- La madera se dilata en verano con la calor, y se vuelve a contraer en invierno. Es básico tener unos buenos rodapiés para que en el cambio de tamaño las tablas no se salgan de las hembrillas y se produzca la rotura de las mismas. Es fácil que se separe lo justo para que, por una mala pisada, se produzca una grieta, y al llegar el invierno no encajen las tablas.
- De la misma forma que limpiamos el mármol con un limpia suelos adecuado, debemos aplicar una capa de cera al parquet, al menos una vez en semana. Pero demasiada cera puede hacer que se pierda el color original de la madera. Una lustradora para suelos dmadera es lo más recomendable para quitar los excesos.
- Para la limpieza a diario se puede usar una solución de agua y un poco de vinagre, y humedecer ligeramente la mopa para hacer unas pasadas. Aunque también se puede usar el clásico producto limpiamuebles. Se rocía sobre el suelo, y luego se pasa la mopa. Todo eso, obviamente, después de barrer o aspirar las posibles pelusas y restos de polvo.
- Si percibes pequeños arañazos sobre la madera, hay un truco que puedes usar, y es pintar la zona con un rotulador del color de la madera. Los rotuladores de fieltro que usan ilustradores y diseñadores gráficos tienen un amplio surtido en colores. Si el arañazo fuera considerable, no queda otra que lijar la zona y volver a barnizarla, con mucho cuidado de que quede uniforme, e integrado en el resto del parquet.
- Si observas algún bulto, bollo o similar, se puede recuperar aplicando un poco de agua para que la madera se humedezca y dilate, y cuando recupere la forma original, aplicar calor para evaporar.
- Por muy buena que sea la madera, al cabo de unos 6 u 8 años perderá su brillo natural. Es el momento de trabajarla con una buena sesión de lijadora y re-barnizado.
Muchos de estos consejos lo son por experiencia propia. Cuidar un parquet o tarima flotante puede suponer un trabajo extra, pero la prestancia que ofrece un suelo así lo merece. ¿Cómo lo cuidas tú? ¿Algún otro consejo para enriquecer este artículo?









