Tarima exterior
Se llama así al pavimento de madera apto para ser instalado en el exterior. Debido al proceso de secado al cual es sometido, la madera conserva una humedad determinada y resiste las condiciones climatológicas adversas propias de su instalación a la intemperie.
Siempre que optemos por decorar los exteriores de nuestra vivienda con este tipo de productos, debemos de cerciorarnos que el material, el distribuidor y, por supuesto, la fábrica son de primera calidad. Así pues, no esperemos “duros a pesetas” y no nos dejemos llevar por una oferta desmesurada en una madera que, una vez comprobados precios, sepamos que su valor es sensiblemente superior. En la procedencia, en el material o en el secado puede estar la diferencia. Por tanto, dudemos siempre de aquel material que se nos ofrezca muy barato.
En las fábricas, una vez la madera ha sido aserrada, el contenido en agua es alto y, para que no realice movimientos indeseados y haya que sustituir las tablas de madera por otras, ese exceso de agua debe ser expulsada. Para esto, se emplea lo que se denomina proceso de secado. Este proceso, varía según la madera vaya a usarse en exterior o en interior, o se trate de una especie u otra, siendo igualmente distinto el contenido de humedad resultante.








